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Si Te Muerdes Las Uñas Que Pasa

octubre 8, 2022

Al recibir el anuncio de una celebración, tomó a su hijita Magui y fue con ella a la modista. Era una muchachita de solo 5 años, no le llamaba la atención a fiesta; pero le agradaba mucho donde estaba, pues allí hacían los trajes de las princesitas, y había varios para seleccionar y mirar. Miriam era feliz, la aclamaban y sus piernas se movían cada vez a más agilidad, era un baile muy pasional. Daba vueltas simplemente impecables sin reposo, como si tuviera una energía interna inagotable. Estaba cumpliendo su sueño, era la bailarina más importante y el público la aclamaba.

Antes que pudiera chillar, aquella aparición, levita y la empujó contra la pared. Dependían a nivel económico del local, y la vivienda de la familia se encontraba en el mismo terreno. Si no conseguía que el negocio diera ganancia lo perderían todo, en algún momento fueron muy conocidos y les sobraba clientela. Cierto día mientras que cerraba el local, no dejaba de meditar en que pronto vendrían a embargar. Ciertamente llegó el gerente del banco, y en pocas palabras le ha dicho o paga o la embargo.

Cuentos De Terror Largos Fabulosos

Había sustancias por todos lados, y donde habían caído los elementos secos, se podían observar unas pequeñas pisadas. Estas son narraciones, son cuentos de terror largos, que no respetan las leyes universales, sus individuos son horripilantes, seres o eventos fenomenológicos que aterran y no se tienen la posibilidad de argumentar. El pavor logró que me desmayara en aquel punto, ya no podía aguantar más.

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La mujer se aproximó poco a poco, con movimientos exacerbados, permitiendo que la puedan ver bien, les enseño que no tenía pies, en vez de cabello tenía víboras, y estaba llena de cortaduras que sangraban en sus brazos. Parecía como que los árboles al doblarse intentaban apresar el carro. Los niños se encontraban muy asustados, su mamá los aliviaba contándoles lo bien que luciría todo al aclarar el día, y que se divertirían bastante. Prosiguieron rodando por aquella obscuridad, a duras penas lograban ver alguna estropeada vivienda. El sendero se le hacía larguísimo, tantas eran las ganas de llegar, deseaba poder enseñar a su descendencia donde había crecido, eso era algo que la llenaba de felicidad.

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Llegó al dedo gordito de su pie, y lo mordió múltiples ocasiones con tanta fuerza, que le arrancó el dedo. Bailaba con total entrega, y en la primera hilera de asientos estaba la vieja mujer, y ella fue la primera en aplaudir. Una gran luz alumbró a Miriam, pero ella proseguía bailando, daba vueltas sin frenos, no conseguía detenerse. Ocurría algo anormal, ella tenía la sensación de estar en el aire, se sentía muy liviana mucho más que la brisa. Jamás supo que era uno de los trágicos personajes de los cuentos de terror largos.

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No les quedó otro recurso, que acudir al templo del pueblo, allí tampoco lograron nada, ni pudieron ingresar al solar, hasta los enrejados estaban poderosamente asegurados. Llamó por un rato a conocer si alguien se asomaba, pero nada ocurrió, en ese rato sólo pasaron bastante frío por causa de la brisa helada. A los muchachos, les extrañaba no ver a personas en las calles, la madre les decía que era pues al ser gente de campo se acostaban temprano, para madrugar al día siguiente. Al principio, Romina encontró natural no ver gente, esto cambió en el momento en que toco en varias casas, buscando posada, y nadie asistió a atenderlos. Carlitos, fue muy ilusionado a ofrecer un concierto de piano, su progenitor le había jurado que asistiría en esta ocasión.

Sentí su cuerpo tan frío que me angustió, busqué una ropa abrigada para ponerle, pero me quede impactada al ver que no tenía reflejo en el espejo, pese a estar en frente de él. Hice un esfuerzo para serenarme, y me abochorné por la crisis de miedo, era realmente posible que simplemente volviera a nuestra vivienda, no nos habíamos alejado bastante, indudablemente regresó por ropa para abrigarse. Cuando entre, ciertamente allí la encontré, sonriendo muy zorrilla, con esa expresión que emplea en el momento en que está planeando una diablura.

Se veía a una vieja mujer, llevando un hachón, y tirando de un bojote bañado en sangre, atravesando la entrada al dormitorio, y salpicó con el efluvio sanguinolento a los chicos que descansaban en el piso. El muy patán llegó completamente ebrio, chillaba, pateaba y maldecía, le escupía a su madre en el rostro, que pues no se había fallecido, que ya iba siendo hora, que no estorbara. Salió al patio y al ver bien pudo ver a su mamá levantando vuelo, esta soltó una horrible risa, que la dejó congelada. Trató con sus fuerzas de despertar, ya que pensaba que era una pesadilla, pero no ocurría nada. La noche no tenía fin, ella se acorrucó y seguía intentando de despertar, hasta que sintió una mano que la tocaba, abrió los ojos y pudo ver que era su hermanita. Estos despistados, invariablemente debían a mitad de la noche salir de su sueño reparador, para sacar algún gato de su casa.